Thursday, June 25, 2009

Alicia: 109 Yehude: 1 ¿Y ahora Michael?

15:51: regresando de un almuerzo me reconectó al Internet. Camino al restaurante había escuchado por RPP la noticia de la muerte de Alicia Delgado, como no podía ser de otra manera quería más detalles.

Quería además enterarme cómo iba la interpelación a los Ministros de Estado en el Congreso, producto del “Baguazo” del 5J.

Curioso, en la web de El Comercio, la nota de la muerte de la folklórica tenía 109 comentarios.

¿Adivinen cuántos tenía la de la interpelación a los Ministros?

Uno.

Curioso país. Nunca deja de sorprendernos.

Cuando empezaba a escribir esto me llegó, vía Twitter, la noticia de la muerte de Michael Jackson.

Cuando ni siquiera había sido publicado en los medios online tradicionales, @aliabus soltaba la bomba de la muerte de Jacko en la twittosfera.

¿Y ahora?

No sé qué me sorprende más de la Web 2.0.

Si el poder de la gente para difundir noticias, como en el caso Jackson, o la incapacidad que tenemos para consumir basura.

Lamentables cosas de Chollywood.

Monday, June 22, 2009

31 recomendaciones para los 31

En unos minutos cumpliré 31 años.

Este 23 de junio, que se acerca peligrosamente, ha traído una forma de ver las cosas que hace 365 días era, por decir lo menos, impensable.

El paso de los 30 a los 31 ha sido de verdad traumático.

Y no me refiero al sentido más brutal de la palabra.

Traumático porque mi mundo, tal como la conocía ha cambiado totalmente.

Curiosamente, uno puede estar seguro que ha definido su vida por completo.

La única seguridad que tengo ahora es justamente que todo puede variar en cuestión de segundos.

Si me piden definir cuál es el sabor de esta supuesta madurez, diría que es barro con prolongados resquicios de vainilla.

A saber:

1. El mundo no se cae a la primera (la experiencia dice que lo hace de a pocos) y te envía señales mientras ocurre; que no las quieras ver o aceptar es tú problema.
2. Cuando llegas a los 30 es más difícil bajar tu índice de grasa corporal.
3. La naturaleza humana enseña que es muy complicado que alguien que se equivocó tomé real responsabilidad por sus actos. Muchos de nosotros preferimos escondernos y huir antes que enfrentar nuestras decisiones.
4. Algunas partes de tu cuerpo empiezan a crecer sin pedirte permiso.
5. Un sanguchón a las 3am ya no es tan buena idea.
6. Ser un poquito (aunque sea un poquito) desconfiado y malicioso es saludable.
7. No era broma cuando te decían que era importante ahorrar para el futuro.
8. Tampoco era joda de tus viejos cuando repetían: aprovecha el colegio, es la mejor etapa.
9. Menos aún, cuando alguien pontificaba: la universidad es la mejor etapa.
10. A veces no llegas a conocer realmente a la gente; ello incluye hasta a quien duerme contigo.
11. Los héroes están en los comics y los santos en la biblia. Eventualmente, todos nos pondremos por delante de otro y buscaremos nuestro bienestar. No importa cuánto te digan lo contrario
12. Todos, sin excepción, vamos a ser seriamente dañados, quizás sin intención, pero dañados finalmente. Perdonar, comprender y seguir tu camino es lo más sano.
13. Jamás pongas la otra mejilla.
14. Muchos pasan, dos o tres quedan.
15. Decir para siempre puede ser tan difícil y peligroso como deletrear parangaricutirimicuaro.
16. Si hay algo que marca tu vida es la buena música.
17. Café, café y café, no se diga más.
18. Escoge tus batallas.
19. No importa qué camino tomes siempre llegarás a dónde tengas que hacerlo.
20. Cuídate del hellycobacter pillori (maldito bicho)
21. Ella no es tú amiga, es la amiga de ella.
22. Escucha a tus amigos. No seas terco. Si no lo haces, luego vendrá el clásico te lo dije.
23. Nada como el mar para limpiar las impurezas (mentales)
24. El pelo se cae y las canas llegan; las arrugas las tengo desde los 16, así que no cuentan.
25. A enemigo que huye, puente de plata.
26. A la vuelta de una esquina y sin proponértelo puedes encontrar un ángel salvador.
27. Tus decisiones las tomas tú, por más bien intencionada (o maliciosa) que pueda ser la gente y sus consejos.
28. Si quieren hablar, o pensar, o juzgar, que lo hagan (y después que se vayan a la mierda)
29. Ante la duda, la más tetuda.
30. Nunca creas que tu vida, tal como la conoces, no puede cambiar en un segundo.
31. La del estribo:

Si estás en un bar con tus amigos y un mocoso de 20 años te pregunta: ¿SEÑOR, me puedo llevar esta silla?, ríete, tómate una chela y redacta una inútil lista de 31 puntos.

Thursday, June 04, 2009

¡Daddy is outta focus!


Curiosa película.

Recuerdo haberla visto allá por 1997.

Deconstructing Harry”, del genial Woody Allen, suena para mí al titular de este post.

Un actor en edad mediana, padre de dos hijos, llamado Mel y protagonizado por Robin Williams está “fuera de foco”.

No, no es que el tipo esté loco o perdido. Está literalmente “fuera de foco”.

Todos, desde su familia, hasta sus colegas de rodaje y el director, pasando por las cámaras lo ven desenfocado.

Así, Williams se pasea por la película como una mancha borrosa.

Por supuesto, que ésta es sólo una breve historia dentro de todo el film.

Otra escena memorable.

Harry (Woody Allen) visita el infierno, donde es recibido por Satanás, encarnado, nada más y nada menos que por Billy Cristal.

Aquí van los enlaces de los dos videos.

Daddy is outta focus

http://www.youtube.com/watch?v=g0FSYKcV2Mk

Hell Scene

http://www.youtube.com/watch?v=7jY3WCc3MtU

Mientras Harry baja al infierno prestar atención a los anuncios de la voz en off:

El mejor.

7mo piso: medios de comunicación. Disculpen, este piso está lleno.


Wednesday, May 06, 2009

Por segunda...he vuelto

J me lo preguntó anoche....

¿Qué fue de tu blog?

La pregunta sonó a mandato...

Me quedé pensando toda la noche. Algo he de postear. En estos tres meses he escrito y escrito como un cerdo. Las palabras han brotado de mi teclado con una velocidad y fluidez impresionante. Son cosas muy personales, que no son, ni deben ser de dominio público, al menos por ahora.

Algo tendré que postear en los próximos días...ideas sobran...

Wednesday, March 19, 2008

Aclaris Necesarius

Sorprendido y, por supuesto, con una curiosidad que me carcomía, encontré el primer comentario al post "Hoy he vuelto".

Mejor aún fue la noticia de saber que venía del gran Dr. H, quien me saludaba desde el "extraño" (como yo lo calificaba) mundo de las Relaciones Públicas.

Inteligente como siempre uso la frase precisa, que me llevó, sin que él me lo pidiera, a repensar algunas cosas.

Y sí, me animé a rectificar (tal como debe hacer todo aquel que se respete). He retirado el calificativo referente a las RRPP, porque no creo que un rubro que me acogió con tanto cariño durante un año y del que aprendí tanto, deba ser considerado como "extraño".

Lo cierto es que durante todo el 2007 crecí,me divertí como un cerdo y conocí gente de primera, pero, tal como se lo dije al Dr. H en un correo, era momento de buscar otros retos.

Y en esas estamos.

Hoy he vuelto

Para bien o para mal, luego de mucho tiempo recordé esta bitácora.



Durante todo el 2007 anduve perdido en el mundo de las Relaciones Públicas, una escuela por demás interesante, pero que, entre clientes caprichosos y medios de comunicación cada vez menos profesionales, deja poquísimo tiempo para hacer lo que todo periodista debe hacer: crear y escribir.

Por eso vuelvo.

Desde febrero trabajo con Jorge Salmón, uno de mis maestros profesionales, desarrollando una macro propuesta de comunicación multimedia llamada Peru Ahora, Perú Now.

Este proyecto, que busca "vender" las potencialidades del Perú al mundo, consta de libros, documentales, herramientas de internet, exposiciones itinerantes y un sinnúmero de cosas, que sólo de pensar que tenemos que producir, me da bostezo.

Hoy, estoy creando, creando y creando, además, escribo, escribo...y escribo un poco más. Me paso los días en una isla de edición y apoyo materializando proyectos de comunicación que en principio parecen un disparate, pero que una vez concluidos son redonditos.

El proyecto está despertando esa parte que estuvo dormida y, profesionalmente, creo que seré otro al fin de este año.

Esta vez espero quedarme.

Dos videitos:


Un spot de TV, que lanzamos el mismo día que el Ministerio de Comercio y Turismo del Perú, nombró a Peru Now como Marca País para el año de las Cumbres Mundiales.
Una breve descripción, de poco más de tres minutos, acerca de Peru Now.






Chicha Design

Breve texto sobre la cultura Chicha

A pedido del querido Mario Ricci, un breve texto sobre la cultura Chicha en el Perú. Estas líneas fueron gentilmente usadas por Mario como prólogo para el libro que editó (en una semana), como tesis para su maestría en Madrid.

Chicha Kulta.
Hace poco más de 7 años, preparando un ensayo acerca de la prensa en el Perú y la forma cómo fue saqueada por el ex presidente Alberto Fujimori y su interminable retahíla de secuaces, recalé en el concepto de “prensa chicha”.
El término sonaba cada vez más en los medios, como referencia a un grupo de pasquines editados a fines de los años 90 desde el Servicio Nacional de Inteligencia del Perú donde se derrumbaba moral, social y hasta financieramente a cualquiera que osara oponerse a la egocéntrica intentona de Fujimori de perpetuarse en Palacio de Gobierno.
Rata de biblioteca como soy, traté de pasar por culto y me adentré en el concepto “chicha”.
Busqué la definición literal del término en Martha Hildebrandt, lingüista peruana con adusto gesto de maestra de primaria, boca de capitán de barco atunero y a la sazón, Congresista de la República; revisé además los ensayos de Juan Gargurevich, acerca del nacimiento del fenómeno chicha, además de las telúricas y dolorosas líneas de José Matos Mar, que explican cómo éste se configura por un choque de dos culturas: la costeña, criolla hija de la colonia y obnubilada por su egocentrismo y la de las masas andinas más pobres del Perú.
Vale la pena la salvedad: esta masa andina ya no es aquella de los indómitos Incas, sino la de sus descendientes, quienes migraron a la capital en la segunda mitad del siglo pasado, escapando de la anomia, la ausencia del Estado y la sangre derramada por dos décadas de guerra fratricida iniciada por Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.
Ilusos nosotros, hace 7 años no teníamos referencia de la forma cómo la cultura chicha iba a dejar de ser patrimonio exclusivo de ese arroz con mango que se produjo en la cabeza del poblador andino, que vino a buscarse la vida a la gran ciudad: desde Los Shapis, padres de un estilo musical que en su momento conquistó Sudamérica y Europa con su tema “Muchacho Provinciano”, hasta el chofer de combi, medio de transporte muy peruano, hijo de la necesidad y la emergencia social, que te zampa el carro para luego vociferar, voz en cuello: “pensando pe’ varón”.
Todo ello sin olvidar al patín que vendía hisopos en el Jirón Cuzco, en pleno Lima Downtown, o a la tía que prepara Salchihueso, una suerte de huesos arrebozados con huevo, a dos cuadras del mercado del puerto del Callao.
Parientes en primer grado de la necesidad, del recurseo, de la falta de oportunidades, de la desesperación, ellos, como muchos peruanos, torcieron una estructura social excluyente y la adecuaron a sus posibilidades sin saber que estaban sembrando la semilla de un nuevo peruano.
Gracia s a ellos, hoy asistimos a un sorprendente fenómeno: la cultura chicha se ha acoplado a esa cosmovisión costeña, socialmente dominante y estrechamente miamiense que hasta hace unos años la rechazaba; y eso, le empieza a dar la legitimidad social que nunca tuvo.
Esta mañana aún retumban en mi cabeza la música del Grupo 5 de Monsefú, suerte de Big Band cumbianchera que este verano ha puesto a las niñas más lindas de la high del Perú a bailar y que me acompañó ayer durante las dos horas de ruta entre Mancora y Piura.
Además, estoy seguro que hoy, sábado de verano, Abelardo Gutiérrez Alanya, a.k.a. Tongo, (un folklórico cantante, abanderado de esta corriente)paseará su anatomía tamaño congeladora de dos cuerpos por los escenarios del exclusivo balneario de Asia, donde una cada vez más “enchichada” e indescifrable clase dominante alterna cumbia con sofisticados Apple martinnis.
Una mezcla de Nueva York con el ande peruano donde no hay vencedores ni vencidos, donde cada cual mantiene su lugar, se miran, se tocan y se entrelazan, pero eso sí, al menos por ahora, jamás harán el amor.
Porque una cosa, darling, es cantar a viva voz el éxito de Tongo, “La Pituca” (*), en la exclusiva discoteca Nikita, pasado de copas, un sábado a las 4 de la mañana y la otra, tenlo muy claro, es escucharla en tu IPOD, mientras corres en la faja del gimnasio, o tararearla mientras vas manejando tu AUDI A4 por las calles del tradicional distrito limeño de San Isidro.
Vistas las cosas así, la chicha ya no es más la empleada doméstica traída de la sierra.
Y si bien aún no es la señora de la casa, al menos califica como estudiante de cualquier instituto de secretariado o academia de computación clase mediera, busca un futuro, estudia, trata de progresar, usa el Messenger y tiene su tarjetita de crédito de Almacenes Ripley para comprarse su jean y su top y estar a la moda.
Hoy, la tarea que tenemos es lograr que las muchas taras, complejos, formas y estilos aún lamentables y naturalmente anómicos de nuestra querida “chicha” se conviertan en un recuerdo y que sus mejores virtudes se potencialicen y sean una marca inequívoca en la frente de todo peruano.
Quién sabe, de cumplir nuestro encargo, quizás es algunos años asistamos al nacimiento de una nueva y orgullosa cultura peruana. Una que respete nuestro enorme pasado, incorpore nuestras diferencias y pueda mirar a un futuro de progreso.
Eso sí, esa modernidad peruvian style debe contar con un requisito indispensable: no dejar de lado nuestra querida, bien amada y cada vez más socialmente ascendente kultura chicha.

Miguel A. Ugaz Gaviño
Lima, Perú. Febrero 2008

(*) Pituco (a):
Según RAE: coloq. Perú. Dicho de una persona: De clase alta.
Según el uso peruano – chicha: Sujeto que tiene fichas (plata), una cañaza (auto último modelo), un jato (casa) en la playa y chotea (discrimina) a los cholos (autóctonos peruanos).
Gutiérrez Alanya ha popularizado entre las clases altas la canción “La Pituca”. Para cantarla sólo debe repetirse unas 200 veces “Yo tengo una pituca”. También ha compuesto una versión en inglés (“I have a Pituca”).

Wednesday, April 20, 2005

Algunas reflexiones luego del nombramiento de Ratzinger

Habemus Papam: Excomúlguenme por favor

La segunda fumata paralizó la oficina. Tal como debe haber ocurrido en gran parte del mundo cristiano, Manuel, Mara y yo sostuvimos una breve y nerviosa, pero acalorada discusión acerca del color del tan mentado humo que, a nuestro humilde y comunicador entender y viviendo por primera vez una situación de este tipo, parecía más el de las anticucheras del Estadio Nacional, que aquel que anunciaba a un nuevo Pontifice.
Mientras tanto CNN se desgañitaba, con corresponsal en Roma incluido, en asegurar que el humo era negro y que deberíamos esperar hasta una nueva votación.

Sin embargo las cosas se aclararon, el color del humo también, CNN se tuvo que comer otro sapo – en la víspera de la muerte de Juan Pablo II anunciaron su fallecimiento y luego tuvieron que desmentirlo- y las campanas trajeron para algunos la buena nueva. Para mi fue solamente la confirmación de algo que me temía.

Habemus Papa, anunció el obispo Jorge Medina Estévez y en los segundos siguientes, cinematográficamente alargados para crear una mayor expectativa digna de transmisión vía satélite a nivel mundial, algún gracioso, me incluyo, bromeamos diciendo: Cardinale Cipriani.
Sin embargo, la cosa fue mucho peor.

La figura de Joseph Ratzinger, saludando a su grey, he de confesarlo, me causó un primer rechazo y una reticencia que aún no puedo asegurar como justificada, pero que, ante las notables evidencias, al menos preocupa.

A comparación del notable, aunque justificadamente cuestionado, Wojtyla, levantando una trémula mano, como pidiendo permiso para entrar, Ratzinger caminó a paso firme al balcón, asumiendo con facilidad el título de príncipe que el Derecho Canónico le ha conferido y con pinta de canchero, como si estuviera conciente que de ahora en adelante dirigirá los destinos de uno de los Estados más ricos y políticamente influyentes del orbe.

Ratzinger fue por mucho tiempo la mano derecha de Juan Pablo II. Todo parece indicar que fue la mano en la que se apoyó el Opus Dei para su rápido y eficaz crecimiento como una de las corrientes teológicas más fuertes en el Vaticano.
Como director del Colegio Cardenalicio, el ahora Benedicto XVI tiene entre sus perlas las condenas al uso de anticonceptivos y el matrimonio entre homosexuales, además del pedido para que no se administre la comunión a aquellos políticos que, durante la carrera electoral del 2004 en Estados Unidos, hubieran apoyado el aborto.

A Ratzinger se le sindica como parte del ala derecha radical de la Iglesia Católica, opuesta a corrientes mucho más abiertas y tolerantes como la Teología de la Liberación.
Si la Iglesia había avanzado en cuestiones sustanciales, como el perdón papal por los dos mil años de crímenes o la aceptación de otras religiones como otras opciones de vida, el panorama con Ratzinger no se ve nada halagûeño y más bien pinta como el de una Iglesia que no modernizará conceptos ni avanzará de acuerdo a las necesidades de un mundo que se dirige por caminos de enormes desigualdades, profundas escisiones y pauperización progresiva de los niveles de vida
Aquí sólo unas perlas del nuevo Papa –cortesía de la página web del diario El Mundo de España-:

«La homosexualidad es un desorden objetivo. La Iglesia debe acoger con respeto, compasión y delicadeza a las personas homosexuales, pero exigiéndoles que vivan en castidad»

«El rock es la expresión de pasiones elementales, que en las grandes concentraciones musicales adoptaron caracteres culturales, es decir, de contraculto, de lo que se opone al culto cristiano»

«Los regímenes comunistas que llegaron al poder en nombre de la liberación del pueblo son una vergüenza de nuestro tiempo»

«Sólo en la Iglesia Católica existe la salvación eterna»

Por lo pronto, estoy pensando seriamente en pedir mi excomunión de la Iglesia Católica. Estoy casi seguro que el Derecho Canónico no prevee casos como el mío, así que tengo pensado hacerlo públicamente, con sendas cartas a los medios de comunicación más influyentes del país.
Atentos entonces.

Sunday, December 19, 2004

Disquisiciones del arquero más enano del mundo

Cuando me preguntan porque nunca crecí siempre utilizo el mismo recurso.
Más allá de excusarme diciendo que es una cuestión genética o porque fumé desde chico – tonta creencia además – o porque no tomé toda la leche, prefiero no perder el tiempo y recurrir a un inteligente recurso: el de la talla promedio.

En el Perú, ser un ciudadano de talla “promedio” equivale a un eufemismo para “enano”.
Orgullosamente lo puedo decir, soy un peruano promedio, mido 170 centímetros. Lo puedo hacer ahora con desparpajo, porque allá por 1995, cuando dejé el colegio, mi talla truncó uno de mis más grandes sueños.
No, no quería ser un recio miembro de las Fuerzas Armadas, ni galán de catálogo, ni “purser” en una aerolínea, quería hacer algo para lo cual necesariamente se necesita tener mucha más talla de la que tengo: quería ser arquero de un equipo de fútbol profesional.

La historia comienza en 1990, cuando en las pichangas del parque de mi barrio se necesitaba alguien que se parará entre aquellos dos árboles y literalmente fuera un “obstáculo” para el equipo contrario, algo así como un tercer tronco clavado estratégicamente en medio del improvisado arco.

Nunca mejor aplicado un prejuicio, además. Si usted piensa que un arquero es aquel que no tiene ningún tipo de habilidad con los pies, y que además es el gordito maletón, que nadie quiere en su equipo, he de decirle que en mi caso está en todo lo correcto.
Nunca fui bueno con la pelota, aún me es imposible hacer un dribling decente y mi cintura se asemeja más al tronco que fungía de palo de arco que al endiablado Ronaldinho Gaucho.
Pero aún así me cuadré en el grass del parque y poco a poco, quizás por haber jugado basket durante algún tiempo, mis manos, que estaban ya entrenadas para atrapar balones, fueron deteniendo cada vez más puntazos endiablados.

Del parque de mi casa pasé a las canchas de fulbito, aún con una terrible y arcaica técnica y luego al equipo de fútbol de colegio, lo cual equivalía, según yo, a un excelente gancho para atrapar chicas.
Más allá de lograr que las chicas murieran por mí – cosa que nunca ocurrió – acumulé, en aquellas largas tardes en la cancha un cúmulo de experiencias que, vistas ahora, terminaron configurando la persona que soy.

De vago empedernido pasé a ser el más asiduo, correlón y empeñoso de mis compañeros, me quedaba a hacer “horas extras” practicando cómo cortar centros, hacer achiques y volar de palo a palo. Examinaba y literalmente me tragaba todos los partidos de la pobre programación futbolera de la época solamente para analizar las actuaciones de mis ídolos.
Así, cada día de partido oficial, me aparecía yo, el más afanoso de todos, en coloridas camisetas de colores insoportables, guantes morados con negro y pantalones de arquero con las medias por encima de las canilleras, muy a la moda dicho sea de paso.

De las cosas que aprendí del fútbol están por sobre todo la disciplina y el trabajo fuerte, aprendí que no importa qué quieras en la vida debes chambear duro, aprendí la responsabilidad y por sobre todo la solidaridad, el trabajo en equipo; desde lo solitario del puesto de retaguardia me di cuenta de lo fundamental que es poder examinar las cosas en perspectiva, de ver el gran panorama antes que las jugadas específicas.

Me di cuenta además que no siempre puedes ganar, no sólo en la cancha, y que a pesar de haber tenido la peor tarde del mundo, siempre hay la extraña posibilidad de la revancha; aprendí además a no dejarme “pisar el poncho” por nadie. Sea esto bueno o malo, me ha servido para enfrentarme a todos los abusivos que van por la vida creyendo pueden pasar por encima del resto.

Y como bien dicen, el de arquero es el puesto del más loco del equipo, y a punta de regalar infinidad de goles, conocí como se puede vivir cargando con la responsabilidad de los errores propios, enfrentarlos y tratar de nunca volver a cometerlos.

Acabé el colegio y me fue imposible seguir; la “talla de peruano promedio” me lo impedía, ningún club me recibiría en las menores, donde arqueros de talla monumental me dejaban, literalmente, por los suelos; por una época viví una pequeña frustración y una especie de resentimiento con mi humilde metro 70.

A pesar de eso siempre he guardado excelentes recuerdos de esos tiempos, me divertí a lo grande y a la vez comprobé que ese viejo, gastado y casi huachafo cliché que repetía un insoportable profesor de matemáticas “el deporte forma el carácter”, es en cierta forma muy real.
Por suerte para ser periodista y escribir estas tonterías, que sólo me interesen a mí, no hay talla específica, sólo se necesita ser lo suficientemente alto como para poder sentarse frente al teclado, al menos a la silla alcanzo a llegar.

Ahora, con unos kilos de más y bastante fuera de forma, me queda de las buenas tardes, los amigos futboleros y por sobre todo la capacidad para jugar fulbito, ese tan peruano juego que permite no despedirnos de la adolescencia a pesar de ser adultos, y que por sobre todo hace que este tipo, enano para el fútbol, y aún incapaz de hacer una gambeta, sea feliz bajo los palos y haya aprendido, desde la soledad de las últimas líneas, a analizar las perspectivas en desmedro de las pequeñeces.